Sobre nosotros

Armería Trelles

Historia de una empresa

Nuestra historia comienza en 1910 cuando mi bisabuelo Moisés Trelles Fernández fundó Casa Trelles en Pola de Laviana, una pequeña villa ribereña del Río Nalón situada en lo que años después, en la década de los 50, se transformaría en una de las zonas mineras mas importantes de España.

  

Laviana 1945Laviana 1945

  

Casa Trelles era una droguería de principios de siglo en la tradición de los típicos Drugstore's Norteamericanos.

En ella mi bisabuelo dispensaba desde una fórmula magistral para las pieles más castigadas, pasando por piedras de carburo para iluminar las casas, polvos talco para los recién nacidos, cristales para las ventanas o la primera bombilla vendida en todo el valle de una marca de extraño nombre que se acababa de instalar en España: Philips.

Los años pasaron, fueron tiempos de incertidumbre, tiempos de escasez y de entre guerras, donde conseguir productos de fuera, de los denominados “modernos’, se tornaba en ocasiones tarea más que difícil.

  

Angeles Trelles en la drogería 1955Ángeles Trelles en la droguería, 1958

 

El 1956 mi padre Moisés Trelles se puso al frente del negocio familiar junto a mi abuela Pura y mi tía Ángeles debido a la repentina muerte de mi abuelo Antonio.

En aquella época a mi padre ya le empezaba a rondar por la cabeza el montar algún negocio relativo a su gran afición por la caza y la pesca.

Afición que fue recibida desde muy temprano con sonoros “zapatillazos" por parte de mi abuela Pura.

Pasados tres años, en 1959, mi padre se decidió a ampliar el negocio y montó en un local de al lado una pequeña tienda de electrodomésticos y como lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, nadie pudo negarle el capricho de dejarle mostrar en una estantería una escopeta del 16mm de la firma Sarasqueta y dos cajas de cartuchos del Trust.

Aquí comienza nuestra historia armera.

  

Familia Trelles 1959

Familia Trelles, 1958

 

Poco a poco los clientes empezaron a aparecer, ver armas en existencia y poder tener un surtido de ellas para elegir se transformaba, en aquellos tiempos de escasez, en un regalo para los sentidos.

En 1965 mi padre compró un pequeño local enfrente de la calle y fue verdaderamente ahí donde arranco la historia y aventura de Armería Trelles.

Gracias a mi padre y a la inestimable colaboración que solo una madre puede hacer a la hora de controlar y gestionar un negocio, nuestra Armería se convirtió, con los años, en un referente en toda Asturias.

Casi 100 años nos contemplan desde que en aquel 1910 mi bisabuelo se pusiera el mundo por montera y decidiera invertir lo poco que tenía en un negocio de aquellas características.

Han pasado muchas cosas, buenas y malas, grandes y pequeñas, éxitos y fracasos empresariales, pero aquí seguimos.

  

Moisés, Maripaz y Fredo 1976

Moisés, Maripaz y Fredo, 1976

 

A principios de 1998 me decidí a montar una página web de nuestra empresa.

Fue una de las primeras que se hicieron en España relativas a las armas y a la montaña.

Cuando se lo comenté a mi padre y le expliqué en qué consistía y cómo funcionaba una web, éste, con la rapidez que le caracteriza me soltó “¿pero quién va a ser el lanzado (bueno, dijo algo mucho más fuerte) que quiera comprar algo sin verlo físicamente y sin tocarlo?".

Papá... como ha cambiado el mundo ¿eh?

La hicimos entre un amigo y yo con más ilusiones que medios y con nula publicidad; ni tenía el dinero para una gran web ni para hacer publicidades masivas en medios de prensa especializados.

Pensando como lograr una buena expansión comercial y de negocio recordé los textos de Philip Kotler, gurú del marketing norteamericano.

Según él no hay mejor fondo de comercio ni publicidad mas barata que la de un cliente satisfecho.

Se me encendió la “bombilla", tratar bien a alguien, en este caso, a un cliente, es fácil y sobre todo, es gratis, no cuesta nada.

  

Moisés en el Cares 1976

Moisés en el Cares, 1976

 

Acabo de colgar el teléfono, era un gran cliente de Cádiz… de Cádiz.

Si mi bisabuelo levantara la cabeza y viera en cuantos lugares la empresa de su bisnieto es conocida seguro que se sentiría orgulloso.

Nuestra base de negocio son los clientes, los buenos clientes.

Nosotros no medimos un buen cliente como lo podría hacer el Financial Times o la General Motors, no.

Para nosotros un buen cliente es el que nos llama o envía un e-mail confiando en que le atenderemos de manera profesional, rápida y sobre todo amigable.

A mí, y por extensión a mi empresa, nos da exactamente igual que un cliente nos pida un tornillo para un Colt Pietta de 1 euro o un rifle Express para ir de Safari de más de sietemil.

  

Moisés en Redes cobrando un venado 1981

Moisés en Redes tras cobrar un venado, 1981

 

Lo que buscamos en armeriatrelles.com es que el cliente se sienta bien atendido y, sobre todo, valorado.

En armeriatrelles.com todos nuestros clientes son tratados y valorados de igual manera, no importa lo que un cliente pueda gastar; importa el que nos haya elegido para hacerlo.

En eso radica nuestro agradecimiento y nuestra filosofía.

Nosotros no vivimos del nombre, ni de la fama; vivimos de clientes los cuales al igual que tú que me lees, nos dan su confianza a la hora de poder surtirles de los artículos necesarios para disfrutar de su afición; ya sea esta la caza, el tiro deportivo, la montaña o la observación de la naturaleza.

Ni me creo por lo más remoto, lo digo de corazón, que seamos la mejor armería de Asturias, de España o de la Europa continental; eso sería una actitud prepotente, fuera de lugar e incierta.

En lo que si somos grandes es en tener tan buenos dientes y esto lo digo con total convicción; no hay metros cuadrados ni publicidad en televisión que lo superen.

  

 

Siempre digo que todo el mundo busca un lugar bajo el sol.

Seguro que al lado de tu casa tienes una armería, una buena armería; y no me refiero a buena armería por su tamaño; la calidad de una empresa no se mide por su tamaño, me refiero a buena armería porque al frente de ella hay un comerciante serio y formal.

Entonces ¿dónde encaja armeriatrelles.com en el contexto del mundo de las armas y el equipamiento deportivo en el resto de España?

¿Por qué nos podrías elegir entre la abundante y variada oferta en la línea de establecimientos los cuales, al igual que el nuestro, abundan a lo largo y ancho de nuestra geografía?

Es sencillo, quizás un día busques una pieza difícil de conseguir para tu arma o un producto especializado para practicar tu afición que no encuentres fácilmente.

Si eso fuera así, no dudes contactarnos, estaremos realmente encantados de intentar proveerte y ayudarte en lo que necesites.

  

 

Para mi es una satisfacción ir a trabajar cada día, siempre tengo una llamada o un e-mail de alguien de lejos de mi zona, de Cádiz, de Canarias o Barcelona… y en muchas ocasiones ese alguien me escribe o nos llama de parte de alguien que nos conoce y eso, amigo mío, es algo impagable.

Por supuesto, no somos perfectos y cometemos errores.

Pero creo que la verdadera honestidad en esta vida es saber estar a la altura cuando se comete un error, enmedarlo y recordarlo para intentar no volver a repetirlo.

Por eso si un día no te atendemos como crees debieras merecer o nos pillas con “la pata cambiada” indícanoslo por favor; sabremos corregir la falta.

Ni mis padres ni yo podemos estar más agradecidos a los cientos de buenos clientes que tenemos.

Sin ellos, sin ti, nosotros no seríamos nadie.

Gracias por permitirnos seguir con nuestra empresa y por permitirnos, día a día, intentar mejorar para convertirnos, no en la mejor armería de España, no… si no para convertirnos en tu mejor compañero de viaje.

En nombre de mi familia y de todo el equipo que formamos Armería Trelles recibe un sincero y cordial saludo desde Laviana, Asturias, España.

Atte.:

Alfredo Trelles